← Volver al índicePablo Cristín · @peblix
Movimiento IV

El tiempo

// el tiempo, la finitud, lo que no vuelve

26 poemas

Todavía estás a tiempo

Todavía estás a tiempo de hacer algo que dure para siempre.

Qué aterrador es no saber

Qué aterrador es no saber si hoy hiciste algo por última vez.

Qué difícil

Qué difícil es dejar correr el tiempo y simplemente esperar.

Que más aterrador

Que más aterrador que lo imparable del tiempo

Somos el eco constante

Somos el eco constante del segundo que acaba de pasar. Una vibración en el tiempo con frecuencias similares. Somos millones de cuerdas saltando simultáneas en una coreografía que dura lo que el corazón permita.
Somos el constante reflejo del segundo que acaba de pasar

Yo también brillaba

Yo también brillaba cuando era nuevo, el tiempo me hizo un diamante opaco y lo acepto. No todo lo que es oro brilla.

Te ofrezco un lugar sin tiempo

Te ofrezco un lugar sin tiempo. Es pequeño, casi asfixiante, pero en él, el tiempo es un témpano, donde podemos retorcer las horas, devorar segundos, revolver años. Te ofrezco un lugar sin tiempo, donde puedas cerrar los ojos y sentirte siempre en un abrazo. Un lugar estanco donde se puede oír el eco de tus propios pensamientos golpear tu cerebro repetidamente y separar las voces hasta descubrir quién está gritando. Te ofrezco un lugar sin tiempo, donde siempre sea hoy, y no tengas que seguir corriendo del pasado ni sientas al futuro venir hacia vos, como una pared, siempre a punto de aplastarte. Te ofrezco un lugar sin tiempo, donde los relojes detenidos no dan la hora exacta dos veces al día, y no hay tardes ni tempranos. Te ofrezco un lugar sin tiempo, y toda la eternidad que me quede para acompañarte mientras sanás.

Células muertas

Células muertas nuestro cuerpo va dejando constantemente un rastro de células muertas, de forma que en masomenos diez años cada una de ellas, cada partícula, el cien por cien, habrá sido reemplazada por otra nueva. Y vos ahí, mirando fotos viejas, preguntándote porqué no sos el mismo que hace unos años.

¡Feliz año nuevo!

¡Feliz año nuevo! Te saludo ahora por si colapsan las líneas o por si colapso yo.
Brindar cuenta como prueba de vida.
Brindemos no solo por lo que viene, también por lo que no se fue, por lo que se quedó a vivir adentro sin pedir permiso.
Hay dolores que no quieren irse, quieren nombre, espacio, silencio. Quieren ser pronunciados.
Y aun así, seguimos mirando el calendario como quien mira una herida para ver si cicatrizó o sólamente aprendió a no sangrar tanto.
Ojalá que aprendamos a decir que no sin dar explicaciones, a quedarnos sin pedir permiso.
Que la esperanza no venga en frases hechas, sino una obstinación pequeña, mal educada, cabeza dura que no se rinde aunque no sepa dónde va.
Y si no mejora nada, que al menos no nos acostumbremos. Con eso, ya es un montón.
¡Salud!

Qué difícil

Qué difícil es dejar que el tiempo transcurra y aceptar que la única acción posible es esperar.

La luz rebota contra los objetos

La luz rebota contra los objetos, entra en nuestros ojos, el cerebro revela las imágenes, les da forma, color, perspectiva, las procesa, las llena de significados, y generamos una idea, en milésimas de segundo. Es decir, que contante e inevitablemente, vivimos milésimas de segundo en el pasado. (Para vos, que te jactás de vivir el presente).

¿Crees que se pueda viajar en el tiempo?

¿Crees que se pueda viajar en el tiempo? Sí, hacia el futuro sí, hacia el pasado sí, en cualquier dirección no se puede.
Pensá en esto: Si fuera posible viajar en el tiempo, significa que existiría un lugar donde se almacena cada segundo para que podamos volver a él. Si se almacena significa que cada segundo está guardado, y si está guardado es porque está durando más de un segundo. De esta forma, cada segundo duraría para siempre. De esta forma, cada segundo es una eternidad.

A dónde

¿A dónde vas a ir cuando ya no exista ningún lugar?
Llega un punto donde te das cuenta que todos esos lugares felices ya no existen. Y no era sólamente el lugar, extrañamos el espacio-tiempo.
En este momento, muchos lugares donde fuiste feliz sólo perduran en tu memoria y no hay palabras que hagan justicia ni que transmitan los recuerdos que te gustaria mostrar para que los demás sientan lo que vos sentiste en esos lugares.
Esos recuerdos, completamente tuyos, son tesoros intransmisibles que sólo vos podés entender. En este momento muchos lugares están dejando de existir.

Llegaste hasta acá

Llegaste hasta acá con el cuerpo cansado y el alma en modo ahorro de energía.
No fue el año que prometiste, fue el que pudiste. (Y eso está muy bien)
Aprendimos a respirar hondo cuando nadie miraba, a suspirar y seguir, aunque seguir era inventar un rumbo en cada paso.
Todos somos otra persona, distinta a la de doce meses atrás.
Seguimos vivos. Incómodamente vivos.
Apenas dejamos de sangrar lo suficiente como para reponer la sangre.
Aunque el año nuevo no venga a salvarnos, que venga a encontrarnos de pie, aunque sea temblando.
Si hay esperanza, no es luz, es insistencia, y con eso, por ahora, es suficiente.
Si sobrevivir ya fue un logro, ¿qué vas a hacer ahora con todo lo que todavía late?
¿Qué excusa vas a poner para no cumplir lo que prometiste para este año nuevo?

Los que dicen que la década

Los que dicen que la década empieza en 2021 sólo por cuestiones lógicas, se olvidan que algunos necesitamos celebrar en años que terminen en cero por cuestiones de salud. Gracias

Damos nuestras realidades

Damos nuestras realidades como únicas, arrastrando el pasado por todo el sendero, pero al frenar de golpe para contemplarlo, su peso creciente nos golpea por pura inercia y nos impulsa con los ojos cerrados, rodando y lastimados hacia el futuro.

Comemos sobras

Comemos sobras de un abrazo que ya terminó. Promesas en borrador, culpas sin archivar, el cuerpo todavía en estado de alerta. El calendario hace ruido, pero no dice nada. No es nostalgia: es resaca emocional. Nadie pregunta cómo estás porque todos están igual que vos. Horas prestadas donde fingimos descanso mientras negociamos con los recuerdos. ¿En qué momento el tiempo libre se volvió este encierro? No es una pausa, es el ruido de no saber quién somos cuando nadie nos mira. Estamos acá, suspendidos, mirando el piso para no cruzarnos con nuestro reflejo. Y vos, ¿estás respirando por costumbre o por amor?

Por mirar

Por mirar cuánto tiempo me quedaba, me quedé sin tiempo ¿de qué están hechos los segundos?

Le tenés miedo a las agujas?

Le tenés miedo a las agujas? Si, a las del reloj.

Cuando dormimos en realidad

Cuando dormimos, en realidad, viajamos en el tiempo.

Con el tiempo uno aprende

Con el tiempo uno aprende, generalmente por las malas, cuándo aplicar eutanasia a algunos sentimientos. No le tengas piedad a lo absoluto.

No podemos impedir

No podemos impedir el paso del tiempo, entonces, al menos, intentemos disfrutarlo.

Todos tenemos distintos tiempos

Todos tenemos distintos tiempos el problema es que seguimos al mismo reloj

El tiempo

El tiempo es un veneno lento e infalible

El calendario

El calendario nos dijo que tenemos que sonreír.
Brindemos por lo que falta, por los nombres que no vienen, por las ganas que no alcanzaron. ¡Salud por todos los fracasos!
Se agolpan todos sobre mesas llenas y corazones en oferta. Sonrisas de plástico, amor en cuotas.
Llenamos el mundo de luces para que no se note todo lo que está roto.
No duele lo que falta, duele lo que sigue ahí y nadie se anima a nombrar.
¿Cuánto de lo que sos estás escondiendo para que la foto salga bien?
Cuando se apagan las luces del arbolito, queda lo de siempre: sobras de un cuerpo cansado, algún recuerdo despierto demasiado tarde y esa pregunta muda que nadie pronuncia: ¿para qué seguiremos fingiendo?

Te dicen

Te dicen que vivas este momento mientras te venden el próximo.
El tiempo ya no pasa, se actualiza.
La ansiedad no es un síntoma, es una suscripción mensual.
Las redes mienten, los medios exageran, y todos aplaudimos porque la mentira es más rápida que la verdad.
Es una ironía: tenemos toda la información en las manos y cero paciencia para leerla.
El tiempo me mastica lento y me escupe en titulares falsos.
La ansiedad me arranca la piel para que el algoritmo tenga algo fresco que mostrar.
La verdad murió en un feed, su cadáver, todavía, recibe likes.
↑ volver arriba