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Vigilia

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AntiNiebla · @peblix

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Vigilia

Escribí sin parar sobre la consigna. Si pensás 5 segundos, perdés. ¡Te la bancás!

Tu disparador

Palabra prohibida

Cuánto aguantás

Dificultad

3:00 0 palabras

Prohibida fácil 0 veces
se está borrando

Vigilia interrumpida

Lo que alcanzaste a escribir

Cuánto aguantás

Dificultad

Elegí el color

Cuánto aguantás

Dificultad

✓ AGUANTASTE 3:00

Tu texto completo

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Qué es Vigilia

Vigilia es un ejercicio de escritura automática a contrarreloj. Te doy un disparador y una palabra prohibida, arrancás a escribir, y si dejás de teclear más de tres segundos el texto se empieza a borrar solo. A los cinco no queda nada.

No es una amenaza gratuita. La escritura automática siempre tuvo el mismo problema: el que escribe se detiene a corregir. Y en el momento en que volvés atrás a arreglar una palabra, dejaste de escribir automáticamente y empezaste a editar. La cuenta regresiva existe para sacarte esa opción de encima.

De dónde viene

La escritura automática —écriture automatique— es el método central del surrealismo. André Breton y Philippe Soupault escribieron Los campos magnéticos en 1919 sentándose a escribir lo más rápido posible durante horas, sin corregir nada, para dejar pasar lo que llamaban el dictado del pensamiento sin control de la razón.

La versión moderna y menos mística es el freewriting que popularizó Peter Elbow en los años setenta: escribir sin parar durante un tiempo fijo, sin levantar la mano, sin borrar, aunque lo que salga sea "no se me ocurre nada" repetido veinte veces. Vigilia es esa consigna con un mecanismo que la hace cumplir.

Para qué sirve la palabra prohibida

La palabra prohibida es casi siempre la más obvia para el disparador que te tocó. Si el disparador habla de una despedida, la prohibida va a ser algo como adiós. Sacarte la palabra evidente te obliga a rodearla, y rodear una idea en vez de nombrarla es más o menos la definición de una metáfora.

Los cuatro modos cambian qué tan caro sale usarla: en el más suave solo queda marcada en rojo; en el extremo, escribirla borra todo lo que llevabas. Empezá por el suave.

Cómo se juega, paso a paso

  1. Elegí cuánto vas a aguantar: 30, 60, 90 o 120 segundos.
  2. Elegí qué pasa si escribís la palabra prohibida: desde que solo se marque en rojo hasta que te borre todo.
  3. Leé el disparador con calma. El reloj no arranca hasta tu primera letra.
  4. Escribí sin frenar. A los tres segundos de silencio el texto empieza a desvanecerse; a los cinco no queda nada.
  5. Termines como termines, vas a ver lo que escribiste. Guardalo o compartilo.

Preguntas frecuentes

¿Qué pasa si pierdo y se borra todo?

Nada: igual vas a ver lo que escribiste. El texto se desvanece en pantalla, pero al terminar la partida aparece completo, con la palabra prohibida marcada si la usaste. Perder no te cuesta el texto.

¿Cuánto tiempo conviene elegir la primera vez?

Treinta segundos. Suena poquísimo y no lo es: escribiendo sin frenar salen entre cuarenta y setenta palabras, que es un párrafo. Si empezás por dos minutos vas a chocar contra el primer silencio largo y perder sin haber entendido el juego.

¿Lo que escribo se guarda en algún lado?

No. Todo pasa en tu navegador. No hay servidor, no hay base de datos y no hay cuenta que crear: si cerrás la pestaña sin guardar la imagen, el texto se pierde.

¿Esto sirve para desbloquearse cuando uno no puede escribir?

Es exactamente para eso. El bloqueo casi nunca es falta de ideas: es el corrector interno frenando la mano antes de que la frase termine. Un mecanismo que castiga la pausa es una forma bruta pero efectiva de callarlo por un rato.

¿Tiene sonido? ¿Se puede apagar?

Tiene, y se apaga. Abajo a la izquierda hay dos botones: uno apaga los efectos y el otro prende la música de fondo, que arranca apagada a propósito. Lo que elijas queda guardado en tu navegador y vale para todos los juegos de AntiNiebla, así que lo apagás una vez y listo.

Vigilia es parte de AntiNiebla, una serie de juegos de poesía gratis, sin registro y sin publicidad, de Pablo Cristín.